



Y luego...
Cuando nació tenía una venita verde que le cruzaba la frente y se escurría hacia abajo, por la nariz. La venita se fue escondiendo y casi ha desaparecido dejando en su lugar a esa la cara linda con la que nació, lo mismo pues, pero ya sin venita.
Antes que todo… Monkiki, aunque como su nombre lo indica es un estuche de monerías, no lo escribió tampoco colaboró con un poema ni presentó solo un libro como algún marihuano dijo... nada (pero qué quieren si una vez hasta dejé un libro en el refri durante días).
Hasta el último momento el año sería desechable. Sugirió todo el tiempo y sugería aburridos autoexilios... Pero en ese año nuevo personal que inventaste gracias a una secta de veladoras un día antes a las 5:13am, tú y tu Gato de Cheshire sobre Palacio lo han rescatado con campanadas de cosas sin nombre. A mi vida también la han revisitado. Brindaré por eso. Por ser lo último que me ocurre... bueno por último...
Y desde este agujero negro y desencantado, un abrazo para este bro, Jedi de los videojuegos y joven, joven, joven aprendiz del futbol -le va al Atlante-.
Mismo día, mismo lugar, voz horrible...